
Estaba en la biblioteca buscando material para el programa y "Graciela" bibliotecaria de la "Asociación de Mujeres de Rosario", me invita a llevarme un libro llamado "Cuentistas"..cuentos, dramatizaciones y poesías" de MARCELA CORTE.
De tanto en tanto, en las cuatros horas del programa matizando, en lo que a temas se refiere, leo, comparto con la audiencia algún que otro cuento de la autora. Una madrugada decidí invitarla y compartió sus obras, con nosotros.
Ella, gustosamente aceptó la propuesta y decidió hacerlo junto a la editora de "Cuenta conmigo", quien desde ese día me acerca material, convocatoria a concursos, presentación de libros a los cuales me hago presente y disfruto y me enriquezco sin duda. Agradezco a su directora la presencia.
info@cuentacomigo.com.ar Graciela Sciangulo socio gerente
" MARCELA CORTE "
Periodista, docente y escritora. Fue profesora titular de la Universidad Nacional de San Juan en la carrera de Ciencia de la Educación. Se desempeñó como Directora Municipal de Cultura. Sus primeras obras fueron de literatura infantil y sobre pedagogías lúdicas creativas, editadas en la Argentina y muchas de ellas, traducidas al portugués. En Brasil, dictó cursos y talleres en distintas Ferias del libro y establecimientos educativos. Cuenta con 14 obras literarias publicadas y numerosos premios literarios. Fue jefa de redacción y asesora pedagógica de la prestigiosa Revista de Temas ecológicos Maimumbi.
Texto de su libro "Cuentesías"
Título: " Quién inventó la sopa? "
Quiero saber, quién inventó la sopa.
Creo que fue mi abuelita Josefina.
Muchas veces, oí que le decía a mi mamá: "Este chico está gordo, pero mal alimentado. No le des tantas hamburguesas y panchitos. Se llena de pan, pero no se alimenta. Menos papas fritas y más verduras. Hacele, aunque sea de vez en cuando, una buena sopa casera, que es el mejor alimento. Cuando yo era chico y vivíamos en el campo, mi mamá...."( y empezaba a contar los liiitros de sopa que le hacía tomar la madre).
Yo la quiero mucho a mi abuela Josefina. Aunque es antigua y toma sopa, es buena. Pero cuando quiere que yo tome sopa igual que ella... me da una rabia!!
Para colmo, de vez en cuando, mi mamá le hace caso... pero no del todo.
Abre un sobre de sopa y hace sopa.
Descubrí que no la hace para que nos alimentemos mejor y qué se yo, porque abre la heladera y dice cosas como:
Ufa! Me quedé sin milanesas en el freezer... las hamburguesas se acabaron...No hay más salchichas...¿qué hago de comer que sea rápido? Hace frío... una sopita np nos viene mal.
Entonces Zas! Saca un sobre verde, o anaranjado o de muchos colores y yo advierto sin necesidad de leer que vamos a comer sopa de arvejas, de zapallo o de verduras surtidas.
Cuando mamá me sirve el plato, para colmo dice:
- Nene, mirá qué rica! Tiene letritas(o dedalitos, o municiones, o arroz, o ...)
Yo miro ese charco de agua donde flotan, por ejemplo, cabellos de ángel y pienso cosas. Los ángeles...¿tendrán así de feo el pelo, pobrecitos? Mechones gruesos, desparejos, enredados, descoloridos...En el cielo no deben vender champú ni crema enjuague, y menos esos que compra mi mamá a la vecina y los compra igual.
La sopa que menos me gusta es la de arroz, principalmente cuando mamá está apurada y me da la que sobró del mediodía.
El caldo se pone todo meloso y los granos de arroz flotan blancos y gordos como la tía Cuqui en la pileta de lona.
A ella me la aguanto. Me trae siempre cosas ricas. Pero a la sopa, NO!
- Mamá, no te olvides de comprar hamburguesas.
Colección: "Formación" Libro para padres y educadores.-