
Es como si te viera en ese escenario
deslizarte con tus dones naturales,
tu figura sostenida por tus zapatillas de punta.
Cuántos años de clases, de danzas clásicas!
Esa barra, en la que apoyabas tu mano
moldeando los pasos que Martha o Fernanda
iban indicando para perfeccionarte.
Y cuánta timidez en el escenario
inclusive en los ensayos.
Tu pelo tirante y tu rodete perfecto
cubierto, por la rejilla de siempre.
Era allí, cuando se lucía tu perfil,
era allí, cuando mamá se ensanchaba
más que de costumbre.
Por toda tu voluntad
y una más de tus virtudes.
Cuánto tiempo de aprendizaje
que te permitió de por vida
saber pararte.
Siempre derecha, elegante.
Y al pasar el tiempo..
a solas, en casa, de repente...
bailabas como en aquella época,
pues lo que se aprende de pequeña
siempre queda.
Y tenías ese encanto
de llevar la danza en el alma
y te sonrojabas,
cuando te dabas cuenta
que mamá te espiaba.
Bailarina nata,
bailarina bella!
Y quedaron en tu placard
las zapatillas rosas
y tu equipo entero.
Y quedaron en mí
esos recuerdos tuyos
con los que llenaste mi vida
y te lo agradezco.
Aunque haya costado tiempo
esfuerzo.
Bailarás en algún lugar
con un ángel parecido
deslizándote entre nube y nube
al ritmo único del cielo
y serás un ejemplo de finura
aunque yo, no pueda verlo.
Ay!!Cuándo llegará ese momento
de nuestro encuentro!
Mi egoísmo de madre, es eso!
Te tuve dieciocho años
y todavía me quejo.
Si pude siempre acompañarte!
Tengo tanto tuyo dentro!!
Ya ves, sólo con escuchar una música
se me va el lápiz,
para hacer revivir aquel momento.
Gomina para que ningún cabello
fuera distinto.
invisibles negras, siempre tan exigente
y yo corría a tus tiempos.
Con cuánto orgullo pude hacerlo!
Llenaste mis días de mamá joven
con la inquietud de niña
e hilvanaste vivencias
de nueve años de arte
que te cultivaron,
para lograr tu encanto.
Bailé a tu lado
por las exigencias de adolescentes
saltabas en cada paso
luciendo tus piernas de princesa
hasta de flor, cuando bailabas
y en pleno estreno,
te dio pudor
encontrarte con mi rostro observándote
qué elogio Pipi, ese momento!
Sabías desde siempre, que mi amor sería eterno
Te sabías muy linda y cuando te lo decía
suspirabas ...
mirando para otro lado.
Hija: serás la única en esta vida.
Bailarina mía!!