viernes, 22 de junio de 2012

Julio Taborda Vocos - Escritor y Poeta -


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JULIO TABORDA VOCOS. Se define como Hispano-argentino. Es acuariano, un buscador , un abrecaminos . Cuenta que fue estudiante, obrero, docente, ingeniero, economista , consultor, comerciante. Y con él hablamos sobre sus proyectos, sus inicios en la poesía, su padre, la importancia de la comunicación, la diversidad, el pensamiento. Hablamos sobre vocabulario y lenguaje. Tiene dos poemarios concluidos. “Donde beben los cóndores” con una primera edición publicada en el 2006 en Murcia, España y Rabdomancia, aún inédito.



Donde beben los cóndores
¡Tendría tanto que llorar!
Con cuántas fuerzas y ganas…!
Que haría estallar en chispas de sal
el azul continente glaciar
de las nieves más duras.
En él, confiné mi dolor mortal
y el sufrimiento impotente
de mis ojos testigos
de mi vejamen, de mis torturas.

A dos mil años del hito supremo
de aquél corazón clavado
en el eje instantáneo del dolor y el amor
del universo,
la ciega estupidez humana
corre atropellando voluntades y se ufana
de destruir a su paso la inocencia,
la mansa sensatez y la límpida conciencia

A este tiempo y en mi historia
que cuenta
mil derrotas y tres glorias!
-mi libertad, la alegría de soñar y mis amigos-
Os digo:

¡He cancelado el negativo acopio de las cuentas más arteras!
¡El inventario propio, no las devenga ni asienta!

Porque me urge, toda la sal de aquellas lágrimas
para los besos del amor!
y el torrente de aquel diluvio de tristezas,
para sostener la plenitud de los mares
que me convocan, hasta la infinitud.

Voy a rescatar
mis ojos de niño! para mirar
el triunfo de la esperanza!, que comienza
a tapizar de verdes mi realidad.
A esos ojos, les debo las mejores miradas!
las del asombro, por la vida plena de amor, encantada…

Hoy deseo descargar la cruz de dos milenios
que en mis suertes me tocara
y así hombre nuevo, nueva el alma,
preparar alas para las mejores jornadas,
de alegres mañanas, de soles y lunas,
de amores, espumas y playas
donde la insolente estupidez
- jamás pasará!-

¡Y allá voy, es mi asonada!
Mi mochila de –otra vida- quedó arrumbada
en la esquina, en la encrucijada;
no han de servir sus miserias, sus odios, sus asechanzas!
¡Todo lo bueno que tuvo, la traición me lo robara!

¡Qué triunfo es bajar la Cruz
Para cargar nueva el alma!

JULIO TABORDA VOCOS. Se define como Hispano-argentino. Es acuariano, un buscador , un abrecaminos . Cuenta que fue estudiante, obrero, docente, ingeniero, economista , consultor, comerciante. Y con él hablamos sobre sus proyectos, sus inicios en la poesía, su padre, la importancia de la comunicación, la diversidad, el pensamiento. Hablamos sobre vocabulario y lenguaje. Tiene dos poemarios concluidos. “Donde beben los cóndores” con una primera edición publicada en el 2006 en Murcia, España y Rabdomancia, aún inédito.





El Puerto y La Maga
a Cartagena,
a La Mujer
-puertos de vida-
En el mundo no hay lugar,
ni tiempo confinado en mi historia,
ni hados, ni mandatos, ni faena
capaz de postergar en la memoria,
la fuerza impulsiva de un poema.

¡Sí …en Cartagena!
Enraicé amarres del hombre,
del viajero trotamundos.
Sirena, tu cantabas mi nombre
para honrar la vida, juntos.

… y pertinaz, el sino
ha de acuñar tu historia,
radiando tu camino de esplendor,
tañendo campanadas de gloria
en este hispano puerto
de tu amor!

A la vera del Puerto y del navío
se morían las Musas navegantes,
mudaban su atavío, a vírgenes profesantes,
enfilando con sus estandartes
por la piadosa calle del Carmen.

Andando por la Alameda
y luego de despojarse
sobre las cinco colinas,
eran doncellas vestales
de Qart Hadash, pitonisas.

Beldades y bestias que se dirigían
en tumultuosa reunión,
divina manumisión conseguían
junto a la feligresía del barrio
de San Antón.

Junto a vos, maga y mujer
con nuestro amor, sin cadenas
dejé la zaga, parí mi renacer,
recalé mi corazón en Cartagena.

¡Sí …en Cartagena!
entre las musas, por el arrabal
Ella!...
giraba expectante
inquieta y placentera.
La cálida noche estival
le rondaba, mientras…
su receptiva piel
embriagaba
la invitadora espera.
Entonces,
sábanas de luna
se tendían sobre la Alameda,
abanicando
una brisa de azahares
por entre los bares, terrazas
y aceras.
Cuando mis brazos
cogían su talle,
bella!...
se ufanaba plena.
Y yo
cortejando
con la vida,
olvidé mil pasos
reencendiendo estrellas…

Julio Taborda Vocos



Aquiles y el Ave Fénix



aleja tu vida de los cobardes!,
aparecen seductores y confiables,
mas esconden impotentes,
sus ímpetus vitales, de gigantes
que arrancaron sus ojos
para no ver, ni asumir sus realidades.

y en el abrazo más zaino, robarán tus alas
minarán tus fuerzas, beberán tu sangre
sojuzgarán tu alma y medirán el tiempo
al abandonarte, abatido y yermo;
para emprender su traición en retirada.

por siempre serán, cobardes con alas robadas.
traficantes del odio, que enarbolan la miseria humana
y alentarán a sicarios de sucia daga
para impedir tu suerte de levantada,
para que nunca vueles, ni llegues a darles cara.

tal vez presientas tener la raza
del Ave Fénix y así, te expongas,
por libertad, entereza y confianza,
más nunca olvides, que has de abrasarte
en dolor y en llagas, para surgir en vuelo,
de la ceniza de tu carne, calcinada.

no será un aura triunfal; convocante resiliencia,
tiempos de resucitar, en tu presencia humana,
revivir otra entidad, incombustible y desolada.
reedificarás tu morada con esenciales valores que aquilatas,
arropado en cariño, por quienes te aman.

en tu fronteriza dualidad, sereno comprenderás,
la intrepidez de no recular y la soledad en alturas.
sintiendo la vida pasar, descarnado de caricias,
añorando el azaroso caminar por el llano,
como agua del arroyo que va
sorteando escollos y sembrando,
rumbo a su destino de mares encalmados.

tal vez entonces, sin dejar de ser,
ni apartarte de tus fuerzas morales,
quieras cambiar tu escudo del Ave,
sabiéndote quien eres, guerrero de combates,
renacer en Aquiles, con trémulas carnes,
vivir los amores de humanos normales,
sufrir y cuidarte, sin extremismos fluir
en tu tiempo, aprendiendo a bien amarte.

Aquiles y el Fénix, en un simbiótico encuentro
curarán tus heridas, rojas alas resurgirán
y en tu existencia de mortal,
la amistad y la esperanza, templarán tu lira de poeta,
vivificantes Musas, te adularán en melodías
para festejar el amor, en tu alegría.
y en tiempos dorados, habitarás en el ojo del búho,
oráculo del silencio profundo. 


                                                 Julio Taborda Vocos    

[may 2012]     


Mis cuatro hojas de otoño - cell-poema, inédito - Presentado en la fecha para el 




festival de PALABRA EN EL MUNDO



is cuatro hojas de otoño



noche fresca, ...
                                el otoño va
disgregando colores
                                en las hojas.
el azul al cielo,
amarillo al sol
para calentar en invierno,
y el castaño
al manto para cubrir el suelo.
va una hoja en blanco
con mis besos, para
colorear tus sueños...
de amor, tus sueños.


                                                    Julio Taborda Vocos      [otoño 2012]







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