viernes, 17 de abril de 2009

Los códigos de vida nos representan


Si hay algo de lo que estoy segura, es de contar con ellos. Fue otra de las herencias que mi padre en la tierra, se ocúpó de sumar en mi conducta de vida. Por ello, cuando seres que me rodean muestran lo contrario me exaspero. Sale la escorpiana con su fuerza y su lealtad a los mismos como una leona "para recordaselos" a los escépticos.
La conducta humana, deja ver a quien tiene uno enfrente o al lado nuestro.La ambición desmedida del hombre hace que hagan estragos.
Y siento lástima por el actuar de muchos.
Pocos han aprendido a vivir. Sólo lo efímero los moviliza. No valoro al otro por sus títulos, sino por su manejo ante situaciones difíciles, pero no imposibles..
Sólo el camino de la verdad nos hace "libres".
Jamás me compro ni me vendo, ante ninguna situación que se me presente. Lucho con las garras necesarias, para enfrentar cualquier inconveniente. Estando segura de poder demostrar lo que haya que esclarecer, ante quien sea, sin límites de tiempo, con la seguridad de llegar a la meta.
El ser humano que no cuenta con "códigos" no merece mi consideración y mucho menos mi confianza.
Nadie me dobla, sólo Dios si fuera su voluntad.
Los "códigos nos identifican". Sin ellos no somos nosotros mismos.
Defenderé a ellos, como dijo Almafuerte..."hasta cinco minutos antes de la muerte".


19 comentarios:

Luz de Gas RadioBlog dijo...

Estos si que son códigos de conducta a seguir.

Que no te falte la felicidad vayas donde vayas, te la mereces.

Besos y gracias por las felicitaciones y los regalos, me encantaron.

Terly dijo...

A través de tus escritos he podido observar que tus códigos son de gran valía. Gracias por transmitirnos cuanto nos transmites y mantenlos siempre así de vivos.
Desde España, un beso extremeño.

Alfonso dijo...

Cuando veo a una persona, no sé que me pasa, que automáticamente la capto. Sé si me puede mejorar o si me puede hacer mal.
Se perciben esos códigos, Nerina.
Quizás ahora a los cuarenta, me haya vuelto más exigente. O quizás será que los valores que me enseñaron mis padres, y que aprendí luego con la práctica de la vida, sea lo que me hacen pensar y discernir, sobre qué en la vida, vale realmente la pena.
No estamos ya para perder el tiempo.
Un abrazo, te luces en tu blog.
Te luces porque lo vales, y por la que emanas tu misma.
Abrazos desde tu otra tierra querida.

Luis Antonio dijo...

Comparto todo lo que expresas y lucho por ser coherente con esta creencia y convicción
Un abrazo

Arantza G. dijo...

Código que algunos se los pasan por el forro del pantalón.
Un beso.

mara y cuyá dijo...

Qué ya conozco bien a la "leona" escorpiana...y la quiero.

Besitos de una tigresa escorpiana.

Lourdes dijo...

Mi Nerina, una luchadora nata.
Y además, con un código de vida envidiable.
Los códigos de vida estos de los que hablas son los valores que cada uno tenemos, no? Nuestros principios, nuestra moral, nuestra forma de actuar...

Muy bonito, Nerina. De verdad.

Mil besos.

Walter Portilla dijo...

Preciosas palabras para definir nuestra propia libertad dentro del límite de lo cuerdo, lo soportable para todos, lo correcto y bueno. Abrazo tu actiud querida Nerina, comparto tu manera de pensar y la celebro.
Mi abrazo enorme.

Adrisol dijo...

felicitaciones por seguir esos códigos de conducta, con valores y principios excepcionales!!!
un abrazo, reina

Juan dijo...

Nerina

Me gusta la gente con valores.
La persona no vale por sus títulos, ni carreras, ni posiciones, sino por su interior, por su honestidad.
Tú demuestras ser una persona íntegra, por eso tienes tanta gente que te quiere y que te valora en gran medida.

Un abrazo y feliz fin de semana.

Juan Antonio

POETIZA dijo...

Un texto con mucha fuerza, son tus letras golpes suaves a mi razon. Un escorpion jamas se riende, siempre lucha y es capaz de lograr lo imposible para muchos, siempre admiro a los escorpiones. Besos amiga, cuidate.

mardelibertad dijo...

como dice nuestro compañero Alfonso en los años va mas la exigencia yo siento esos códigos
Besos estimada amiga

Fugaz dijo...

El código de la conducta humana habita en todos y cada uno de nosotros, pero desde luego por desgracia muchos parece que no lo llegan a conocer jamás. Sin embargo, quienes creemos en la condición humana, en su forma de ser, y en el valor de la persona en sí, entonces nos sentimos orgullosos de leer textos como el que tú nos acabas de dejar.

Ojalá todos siguieran esos códigos como base para una convivencia y una vida única.

Besos!

§♫*€lisa*♫§ dijo...

sabías que mi madre fue escorpión...
son los seres más fascinantes y a la vez de mucho cuidado.

muakis de sol

Paco Guerrero dijo...

los codigos de la vida se funden en el respeto,y en andar por la vida por derecho,asi todo vale.
respeto.
un abrazo amiga

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, Nerina...

Refiriéndose a los códigos y valores que orientan nuestras vidas, mi abuelo decía:

"Cada cual da de lo que le enseñaron en la casa"

Palabras muy ciertas y valederas hoy en día, ya que de las enseñanzas de los padres obtenemos nuestros códigos de vida.

Te felicito, por tan vehemente manera de hacer valer tu forma de ser.

Un abrazo.

Marga Fuentes dijo...

Me gusta tu forma de expresar lo que sientes. No hay otra forma de caminar por la vida si uno no tiene claro lo que está o no está bien. Esforzarse en ser cada día mejor persona no es algo corriente en estos tiempos que corren pero da tanta paz de espíritu que, los que no lo han probado ni les interesa, se lo pierden.
Me encantan tus códigos y los comparto contigo. Un abrazo,

YO, la peor de todas dijo...

Tenìas que ser escorpiana NeRina, mientras lo iba leyendo podìa verme retratada en esas palabras.
Somos asi, gracias al cielo y no vamos a doblarnos.
Despuès dicen que es un signo peligroso, claaaaaaaaro, porque hacemos saltar la ficha de muchos.
BRAVO

josé dijo...

Nerina amiga, que bien plantada pones tus argumentos y con tal firmeza que me parece estár viendote escribiendo estas palabras que imagino tienen un destinatario directo. Y me gusta que digas que tales convicciones te vienen de tu viejo, es justamente lo que yo también reconozco a cada momento del mío, al que tanto extraño y al que no pude tener mucho conmigo. Hacía rato que no venía a tu sitio y pido disculpas, ya enmendaré esas faltas. Mi afecto de siempre.