viernes, 2 de julio de 2010

"Un día pleno" junto a "mi Universo...Mi hijo"






Abrigó este día
sólo con su presencia
Estacionó su coche
llenó de besos a su madre
y la invitó a almorzar juntos.
El otoño
brindó sus mejores tonos
y caminaron por la arboleda
de ese campo donde vive.

El sol, entibió el encuentro
con sus rayos,
hasta luz irradió en ellos
y fue un mediodía pleno.
Conversaron sobre sueños
viajes
cambios
hasta de recuerdos,
cuando él era un niño
y ella, una madre jóven.
Preparó el almuerzo
con sus manos ya de hombre
e hizo del encuentro
un momento íntimo
entre madre e hijo.

10 comentarios:

Sandra Pasquini dijo...

Cuando somos por un instante,uno con "nuestro universo", estando a su lado, teniéndolo al amparo de nuestro pecho, como cuando eran apenas un "garabato" de niño creciendo,y otras veecs estando a su cobijo, es el sol en pleno invierno,es el mundo amaneciendo, es cuando tod recién estña comenzando, el mundo apenas un invento para que juntos lo andemos, soñando como en el principio , siempre, los hijos ...la VIDA, eso son.
Dulces versos Nerina.
Un abrazo

Juan Francisco dijo...

Muy, muy hermoso, Nerina. Tengo al mayor casado y viviendo lejos (aunque no una distancia insalvable) y cuando viene a visitar a los "papás", nos encanta y en especial a su madre prepararle cosas... ¿quieres esto? ¿quieres aquello? El placer de ser padres. Que razón tenía Sófocles cuando dijo... "Los hijos son las anclas que atan a la vida a las madres". Un abrazo Nerina y feliz fin de semana.

elisa...lichazul dijo...

ahh los hijos...ese cable a tierra tan amado y tan exasperante a veces jajaja

los años pasan volando y esos pajarillos pronto volarán de nuestro lado
por ahora hay que disfrutarlos a concho.)

besitos de luz
tus versos son de ternura maternal que es universal
sin duda a lo mistral te ha quedado
FELICITACIONES!!! Nerina bella
ten un precioso fin de semana

Nerim dijo...

Nuestro universo se transforma desde el mismo instante en que somos madres.Vivimos, respiramos y soñamos por ellos y para ellos, ocupan todo nuestro tiempo, invaden todos nuestros pensamientos, y a medida que van creciendo, les vamos dando aún más pues sus necesidades son aún mayores, y todo, de una forma desinteresada, con amor, con plena dedicación, con alegría, pues verlos sonreír es nuestro mayor regalo. Precioso post mi querida Nerina. Un fuerte y cálido abrazo.

Maripaz Brugos dijo...

Solo la belleza de la maternidad, es capaz de escribir unos versos tan bellos Nerina. Tienes una sonrisa preciosa, tambien la mirada de tu hijo, me trasmite bondad y el perro, me encantó.

Besos y felicidades por ese hijo.

Alfonso dijo...

¡Qué guapos los dos y que caras de felicidad! Eso no se disimula, ¡os queréis, como debe ser!

Catalina Zentner dijo...

Neri, que bien se los ve a los dos.
El perro me da un poco de miedo, ya sabés que yo ando entre miniaturas.

Abrazos y deseos de satisfacciones repetidas.

Juan dijo...

Preciso encuentro de madre e hijo. Esos momentos dejan recuerdos entrañables, pero ojalá que se repitan.

Un abrazo.

Juan Antonio

caselo dijo...

Hermosoooooooo. Nerina tus palabras me hicieron sentir ese amor de dos seres en este mundo lleno de soledad y tristeza. Gracias por visitarme. Aquí estoy, no olvido el camino. Un abrazo enorme

Carlos Eduardo

FRANCISCO PINZÓN BEDOYA dijo...

Hermoso

Se te extraña, espero que tu radioprograma vaya tan bien como estos versos sentidos de mamá

un abrazote