lunes, 1 de diciembre de 2008

Los hombres nobles con miedos



Aquellos que fueron creciendo con bases solidas y apostaron a la familia, creando un hogar bien constituido, tomando la responsabilidad en todo su contexto, sin límites.
Pasando el tiempo, habiendo puesto lo mejor de si, con solvencia para todos y brillos y lujos, después de un camino de esfuerzos, se dan cuenta que por dentro están solos.
Se sienten estafados, defraudados por el accionar de los suyos, por ciertos comportamientos. Nada es completo.
Pocos pueden conservar el equilibrio.
Y es allí, cuando se encierran y se entristecen y teniendo el título de hombre con mayúsculas, siguen manteniendo la estructura, postergando se ellos.
Por tener la suerte de ser nobles, siguen esforzándose y obteniendo el puntaje de diez ante los suyos y ante el mundo de afuera.
Mientras se quedan solos y los grises los envuelven y regalan amor universal para todos aquellos que se acercan. Hasta desde su lugar laboral, haciendo lo de ellos como corresponde. Son ejemplos para muchos, mientras ellos se marchitan por dentro.
Hasta que un día cualquiera, sin haberlo previsto se cruzan casualmente con un alma gemela y les desordena la estructura. Los simbronisa el hecho, les mueve el piso. Se dan cuenta que están vivos y aunque al comienzo se nieguen, se escapen, los moviliza después de años monótonos y aburridos.
Lo logra un alma distinta, poco habitual en el camino recorrido.
Siendo inteligentes, en su mente nace una inquietud nueva. Los tapan las obligaciones y horarios como las costumbres.
Estando cerca de esa alma distinta, cada vez más y sin tomar conciencia de ello, se interior izan e investigan, observando no pueden creer que exista.
Entonces, se sienten jóvenes de nuevo, porque advierten que si lo desean, pueden abandonar al hombre viejo y nacer de nuevo. Pero, siempre resurgen esos pensamientos con miedo, al status, a la apariencia y a los jueces sin derecho.
Si son inteligentes, comienzan a poner las piezas cada una en su sitio y replatean la vida que llevan. Con cautela, pues ya no son jóvenes ni niños.
Es que la ternura descubierta y ese actuar desinteresado del otro los sorprende siempre.
Por momentos huyen, sabiendo que si se acercan podrían dar lo mismo.
Después se acercan intentando vivir dos mundos pare lelos.
Están acostumbrados a que acepten, por el lujo y el poder con que cuentan,pero si esa alma es pura - no acepta una historia oculta - prefiere la misma, amar en silencio. No conocer culpas ni títulos que no correspondan a sus códigos.
Se ama igual si el afecto es sincero , en silencio.
Los hombres nobles con miedos deberían sacarse las caretas y comenzar un vida plena.
Volver a creer es el secreto.
Caben dos caminos. Seguir viviendo muertos o ser libres de adentro.
Esto, no requiere solvencia, tan sólo audacia, luz y paz para siempre.
Cuando dos almas gemelas se encuentran, hay que estar atentos.
A veces es único el instante de haberse topado con ella.

Poema extraido del libro "Amor...amor mío que se quedó en el intento "de mi autoria.

12 comentarios:

mia dijo...

Excelente definición

de tantos vivos-muertos.

La gran solvencia que,ellos

necesitan,radica en la

ilusión,territorio desconocido

para los seres que describes

hoy,con tanta precisión!

.♥♥♥besos♥♥♥

Laura dijo...

La deslealtad de esos "hombre nobles" no es, precisamente hacia su pareja, familia, amigos...son desleales a sí mismos... por eso sufren, por eso tienen miedo.

mara y cuyá dijo...

No es posible dar algo bueno a los demás sin darse a sí mismo. Creemos que damos lo que otros necesitan...postergar el propio crecimiento no es generosidad, es egoísmo. Estamos privando a los demás de nuestra riqueza como persona, por eso se van y quedamos solos. Besitos Nerina

Ivana dijo...

muy bueno laura

lichazul...elisa dijo...

el que no teme no es humano
porque en el temor
simplemente está la fragilidad de toda existencia

muakismuakis

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, Nerina...

A veces los bienes materiales en exeso o el querer vivir de apariencias nos convierten en prisioneros de nustro propia vida.

Es mejor mostrar nuestros verdaderos setimientos sin importar el estrato social, dejar aflorar nuestro verdadero ser.

Un abrazo.

Patricia dijo...

Son seres atormentados y disfrazados con una mascara que no les deja ver su propio interior!Siendo este el mejor!
lindo el post! me llego al corazon porque es muy profundo en su significado!
Me preguntaba si puedo crearle un enlace a este blog en mi seccion de amistades de mi blog motivando?
un beso,

Nerina Thomas dijo...

Bienvenida Patricia. Un gusto y orgullosa de que hayas llegado.
No era necesario pedir autorización incluirme en tu lista. Un lujo para esta escribiente.Gracias!!

Lobo Atento dijo...

Muchas veces sin querer nosotros mismos nos ponemos barreras.
Bello texto!

julia del prado morales dijo...

Interesantes reflexiones Nerina, desde Lima-Perú te abraza, Julia

Ariel dijo...

El hombre de la barra

Ese
Ese hombre
Ese hombre sentado
Ese hombre sentado a la barra
de un bar,
de un hotel,
de un pub,
o de un burdel
Ese hombre
que mira sin ver,
que escucha sin oír,
que estuvo y estaba
de negro sin luto.
Con amor sin amores,
con principios sin fines,
con creencias sin fe,
sin raíces ni límites...
Ese hombre
desmesurado sin excesos,
descreído sin asombros,
experimentado sin recuerdos...
Ese hombre
que se mira al espejo,
sin ver la imagen deseada,
seguro en sus convicciones
que dudaba de sus ilusiones...

Ayer
lo estuve buscando,
en la barra de los bares,
de los hoteles,
de los pubs
o de los burdeles...
Y no lo encontré,
y seguramente no lo veré,
porque estaba con la esperada,
colgado de sus ojos,
pegado a su piel...
Amado al fin, y enamorado.

Nerina Thomas dijo...

Qué sorpresa tu llegada a mi casita. Bienvenido!!
Imposible no reconocerte, aunque no te muestres.
Tu palabra, tu descrpción no pudo ser más exacta. Sos ese.
Una alegría hays pasado por aqui. Ojalá vuelvas.
Te llevaste el regalito navideño?
Siempre te recuerdo, con alegría. Tu sapiensia, tus versos, tu poesía,. Tomamos un café cuando lo desees. Estaré esperando. Será cuando te decidas.
Mi cariño. un abrazo