martes, 4 de noviembre de 2008

A mi padre...quien habita en el cielo


Papá...Viejo!!

Qué amor grande el nuestro, viejo!!
esos especiales,
en que nada ni nadie, mata
la raíz de lo auténtico.
Qué privilegio, haber recibido
el mensaje de tu viaje!!
Sin valijas, ni atachet, sin biblioratos.
Sólo lo vivido
y tu fe,
de la cual, fui instrumento conocieras!!
Estás, en muchas características mías.
Además allí, no estás perdido
pues, para tu llegada
la mitad de mí te esperaba.
Qué amor grande el nuestro!!
Aquí ni allí,
no nos separaremos!!

5 comentarios:

Juan dijo...

Nerina

Me gustó mucho el poema, un bello recuerdo de tu padre.

Me acordé del mío, un hombre honesto, amoroso, buen marido y mejor padre.

Que Dios los tenga a ambos a su lado, pues se lo merecen.


Un afectuoso abrazo.

Lobo Atento dijo...

Existen algunos lazos que nunca se rompen.
Un abrazo enorme.
Me gusta leerte.

©Claudia Isabel dijo...

yo también recuerdo al mio con mucho amor y lo extraño terriblemente siempre...
Hermoso Nerina!

Catalina Zentner dijo...

El amor más puro, reflejado en tus letras.
Gracias, Nerina, por no dejarme sola en la tristeza.

Abrazos,

Olga S.Isidro dijo...

Precioso recuerdo de quien te dio la vida, ¡cuanto nos amaron!
Gracias por tu visita, seguiré leyéndote.