jueves, 20 de noviembre de 2008

Una Bailarina




Siempre está en expresivo movimiento como base, una disciplina exigente que irá hilvanando el perfil necesario para la pasión de su vida - la danza- una artista con libertad de expresión, dedicación mucho entrenamiento sumado a tantas horas de ensayo.
La bailarina hace, que de forma simultánea se vuelva una persona auto suficiente en todos los órdenes de la vida. Fina por sobremanera, su presencia impecable., camina como si fuera en pasarela con total naturalidad, un porte destacable aunque tantas veces, no le crezcan las uñas de los pies por estar guardados ellos tantas horas en sus zapatillas de punta.
Ese cabello tirante con un rodete que no hace más que permitirle lucir su perfil siempre. No puede detener el movimiento de sus manos, cuando con las mismas, acompaña cada vocablo que expresa, porque todo en ella es como las notas de un violín, hasta su mirada.
Se refleja en el aire cuando mira. Reconocer debemos, los que formamos parte de su historia que ella es un artista, es aceptar su vocación, sus horas de labor, su descanso necesario y así acompañarla en su profesionalidad.
Lo que da la danza, lleva tiempo, gran parte de casi toda una vida, una aventura infinita.

3 comentarios:

mia dijo...

Preciosa entrada,amiga

y qué verdad,la bailarina...

Si la recompensa es el triunfo

yo le deseo largos y muchos!

♥♥♥besos♥♥♥

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

muy bonito;) precioso blog.

besos.

Juan dijo...

Nerina

Las bailarinas viven en cuerpo y alma para su arte cada minuto de su vida. Son ejemplo de profesionalidad, de sacrificio y dedicación.

Un abrazo.

Juan Antonio